Los puzzles lógicos o de rejilla son acertijos en los que se nos da un pequeño contexto y se nos pide que determinemos algunas relaciones entre diferentes elementos como, por ejemplo, "determina quién vive en cada casa y qué mascota tiene".
Para ello, contamos con distintas categorías (nombre, color, disfraz, edad, etc.) y varios elementos de cada categoría (por ejemplo, dentro de "color", las posibilidades que nos dan son azul, verde, rojo y amarillo). El objetivo es relacionar cada uno de esos elementos con otro de cada una de las demás categorías (por ejemplo, a Pedro le gusta el color verde, va disfrazado de vampiro y tiene 9 años). Ningún elemento puede repetirse y todos tienen que ser usados. Además, en este tipo de acertijos siempre hay varias pistas, como "El niño que va de duende es más pequeño que el niño al que le gusta el color azul", que nos ayudan a descubrir la solución.